Heme aquí envuelta por el sonido del agua,
la paz de su silencio,
el calor de su respirar,
Reposando sobre un tronco
que tantas cosas ha visto y ha callado.
No deseo la fortuna que tuvo este árbol,
que por llegar tan alto lo han cortado,
Sin poder hablar o sin querer hacerlo,
Luego de tanto visto en el tiempo que ha pasado.
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